Gestos vulgares y ordinarios

Todos conocemos gente con mucho dinero y educación que son de lo más vulgares. En cambio, seguro que también conoces a personas más humildes que son elegantes y discretas.

Hoy en día el concepto de vulgaridad, de ordinariez, es sobre todo una cuestión subjetiva y cultural.

Para evitar caer en lo vulgar es interesante dejar de lado todo lo excesivo, así como aquello que resulte molesto para los demás. Evidentemente, también lo insultante y ofensivo. Si, además, no haces muchas muecas y evitas mostrar determinados procesos fisiológicos del ser humano en público, es más fácil que te consideren una persona elegante.