El arte de despedirse

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Dejar una última impresión positiva es tan o más importante que causar un buen impacto inicial. Despedirse es un momento clave de las relaciones personales y no siempre es fácil: despedirse es un arte.

Desde las despedidas que repetimos cada día con nuestros familiares y compañeros de trabajo hasta las despedidas de los grandes eventos, estos rituales establecen lazos positivos entre las personas si sabemos actuar adecuadamente. 

Aquí tienes algunos consejos para que puedas dejar un mejor recuerdo en tus salidas del «escenario»:

  • Tómate todo el tiempo, no te precipites. Lo peor de todo es mostrar prisa por huir del lugar y tropezar, darte con una puerta o que se te caigan los papeles.
  • Ten la mano derecha libre para poder saludar con un apretón si es oportuno.
  • Camina erguido hacia la salida y no mires al suelo.
  • Saluda a todas las personas que te han atendido.
  • En las despedidas cotidianas, no abandones el ritual pero despídete con cariño, no de forma rutinaria y desganada.
  • Despídete primero de los anfitriones y después de las personas con quien has hablado o deseas mantener una relación personal o profesional.
  • No te despidas tres veces. No seas pesado y, una vez hayas iniciado la despedida ¡vete ya! 
  • No olvides agradecer la invitación, el tiempo que te han dedicado o la ocasión que te han brindado para estar ahí.
  • No vuelvas la vista atrás: seguro que encontrarás muchas miradas analizándote.