5 claves (más) para triunfar en tu primer día de trabajo

Siguiendo con el post de la semana pasada, completamos el decálogo de claves para entrar en tu nuevo trabajo por la puerta grande.

6. Saluda a todo el mundo. No hace falta que derroches simpatía. El exceso de cordialidad puede incomodar a muchas personas. Pero sí es fundamental que saludes a quién te vayas encontrando al pasar por salas, pasillos, recepción… A veces es suficiente con mirarles y sonreír. Es la forma de decir que les has visto y que les tienes en cuenta. Es una excelente inversión porque estás mostrando ser una persona sociable, atenta y humilde. Solo los arrogantes pasan sin saludar.

7. Apréndete los nombres. El primer día quizás te presentarán a mucha gente. Si eres de los que no recuerdan ni nombres ni caras, tendrás que hacer un esfuerzo. Lo peor que te puede pasar es que no reconozcas a un nuevo compañero que te encuentras en el ascensor o en una tienda próxima. Si recuerdas a la persona y no su nombre, no te preocupes. Admítelo y pídele que te lo repita. Seguro que ya se te quedará grabado. Si es necesario hazte una chuleta y revísala los primeros días. Llamar a las personas por su nombre te ayudará a establecer relaciones de confianza. No es lo mismo decir “Oye, perdona, uy, cómo te llamabas? ¿Puedes echarme una mano en la configuración del programa?” que “Hola, Marisa, puedes echarme una mano con la configuración del programa?”

8. No critiques a tu anterior empresa. Ni a tus antiguos compañeros. Por mal que te hayan tratado. Céntrate en el actual trabajo y en un futuro prometedor. Las personas optimistas son mucho más seductoras.

9. Intégrate en el grupo. Preséntate, si no lo han hecho. A veces la bienvenida al nuevo empleado deja mucho que desear. No todo el mundo es un buen anfitrión. Así que, si no te han presentado correctamente, puedes hacerlo tú mismo. La autopresentación es la forma para establecer contacto. No esperes mucho tiempo, pues te puedes encontrar en situaciones incómodas. Es típico que compartamos mesa en la cafetería o nos crucemos en el vestíbulo con alguien que conocemos de vista pero no le hablamos porque nadie nos ha facilitado el contacto.

10.Sal a la hora. A no ser que tengas que acabar alguna tarea urgente es mejor salir a la hora establecida o, por lo menos, no más tarde que tus compañeros. Quedarte más tiempo del necesario no significa ser mejor profesional y muchos compañeros podrían interpretarlo como peloteo o como un alarde de compromiso con la empresa.