SOLUCIONES DE COMUNICACIÓN #4 Cómo decirle a un miembro del equipo que tiene que vestir de manera más profesional

  • vestir de manera profesional

Decirle a un miembro del equipo que tiene que vestir de manera más profesional es uno de los temas más delicados a tratar, porque el receptor del comentario suele recibirlo como algo personal.

Es también incómodo para quien tiene que hacerlo.  Muchas veces es difícil argumentar el porque alguien viste “mal” y nos basamos en criterios vagos y subjetivos.  Por ello, lo mejor sería prevenir estas situaciones con unas normas claras y concretas para cada puesto de trabajo. Tanto si hay uniforme como si no. En algunos sectores, el uso del uniforme es muy recomendable porque facilita establecer pautas útiles para ambos sexos y para las distintas estaciones del año.

Es importante que este tema se trate abiertamente en la entrevista de trabajo y en la primera reunión de evaluación. Incluso si el empleado tiene un aspecto excelente, hay que incluirlo en la sesión de feedback como algo positivo. Esto indica el valor que le da la marca a la imagen.

Si hay algún problema, hay que abordarlo lo antes posible. Siempre será más fácil corregirlo en un inicio que cuando se ha vuelto ya un hábito o es demasiado evidente para clientes y compañeros.

Cómo decirle a un miembro de tu equipo que tiene que cuidar su imagen

  1. Prepárate la conversación. Estos temas son muy sensibles y el resultado puede ser una relación dañada. Elige bien el momento, el lugar y las palabras que vas a utilizar. Siempre en privado.

  2. Tiene que quedar claro que no le estás diciendo nada malo sino que quieres ayudarle. Por ejemplo: “Creo que tienes un enorme potencial y me gustaría ayudarte a desarrollarlo en este equipo. En nuestra línea de trabajo, proyectar una imagen profesional es importante.”

  3. No des muchos rodeos. Trata el tema directamente si le has convocado solo para hablar de ello. Si hay otros temas a tratar, resérvalo para el final. Utiliza expresiones del tipo: “Te he convocado para hablarte de tu desempeño y tu evolución en la empresa y de cómo ayudarte a obtener lo mejor de tu carrera profesional”.

  4. Intenta primero conocer la opinión de la persona en cuanto a su forma de vestir. Hay que saber si es consciente o no de la imagen que transmite. Puede deberse a una actitud de desidia, de rebeldía o, simplemente, a su falta de habilidad.

  5. Habla de manera objetiva y no juzgues sus preferencias o su estilo. Evita frases como “no tienes buen gusto para arreglarte” porque esto es tu opinión o gusto personal. Descarta frases como “no tienes ni idea de combinar los colores”, “tu falda es demasiado sexy”, o “tu estilo es muy friki”.

  6. Nunca digas a esta persona que viste mal, sino que vistiendo de otra manera encajará mejor en la imagen de la empresa y favorecerá su relación con el equipo.

  7. Dale importancia al tema. “Podría parecer un tema menor pero en nuestra empresa es clave. Tú sabes que hacemos todo lo posible para que nuestra atención al cliente sea excelente y una parte de esta atención es el aspecto de todos nosotros.”
  8. Habla en positivo, resaltando la importancia de la elegancia, la necesidad de coherencia con la marca, el poder de un aspecto cuidado, etc. en lugar de resaltar los defectos: la falta de pulcritud, el mal gusto para vestir, la falta de cuidado con la imagen, etc.

  9. Resalta los beneficios de cuidar la imagen y de seguir determinados patrones en lugar de hablar de las consecuencias negativas. Por ejemplo: “Con la imagen definida por nuestra marca queremos aumentar la satisfacción y la confianza del cliente”. “Tener un aspecto cuidado favorece el buen clima en el equipo”. “Una imagen homogénea entre todos nosotros da mejor imagen a la empresa.”

  10. Pregunta si necesita ayuda o asesoramiento. Y ofrécele algún apoyo como un manual de indumentaria en el trabajo. Hay que dar indicaciones concretas para que pueda mejorar.

  11. No hay que discutir, en el caso de que defienda su libertad para vestir,  sino argumentar que en el marco de la organización los patrones han sido establecidos por criterios profesionales.

  12. Busca el compromiso de que va a seguir los criterios de la organización a partir de ahora.

En definitiva, como cualquier otra crítica en el trabajo, tiene que ser constructiva, útil para la persona y la empresa y que garantice que la persona se sienta respetada y valorada.