Responsabilidad comunicativa

La responsabilidad comunicativa consiste en tener conciencia de la influencia que ejercemos en los demás y en nosotros mismos a través de los procesos de comunicación que nosotros podemos controlar.

Asumir tu responsabilidad comunicativa significa:

  1. Tener conciencia de ti mismo. Quién eres, cómo eres y cómo interactúas con el entorno.
  2. Saber qué tipo de relación general quieres establecer con el mundo.
  3. Elegir las personas con las que querrás relacionarte y las que descartas.
  4. Decidir qué relación quieres tener con cada una de las personas elegidas o que encuentras casualmente en tu camino.
  5. Ejercer autocontrol de las emociones y controlar los impulsos.
  6. Ser proactivo en la comunicación.
  7. Ser consciente de que cada palabra, movimiento o tono de voz tiene sus efectos.
  8. Aceptar las consecuencias de tu comunicación.
  9. Acepta que siempre puedes mejorar y comprométete contigo mismo a aprender cada día.
  10. Aprende de los demás.
  11. Evita personas tóxicas, que te dañan, abusan de ti. Tú también eres responsable de tu vida social. Tú eres el responsable de preservar tu dignidad.
  12. Admite que los demás también pueden equivocarse, ser torpes, etc. Ten un margen de tolerancia y capacidad de perdonar.

Seamos responsables. Seamos dueños de nuestra comunicación y artífices de nuestros éxitos.