En busca de la vitalidad

La palabra vitalidad suena bien. Designa una cualidad, la utilizamos como un elogio. No es solo un estado de ánimo, también es salud, una forma de entender la vida y de relacionarnos con los demás. La vitalidad se posa en algunos seres y les acompaña toda la vida.

Las personas vitales suelen conseguir más logros, están muy bien integradas en el entorno y disfrutan de la vida.

Si no eres “vital” ¿puedes llegar a serlo?

Según el 1er estudio de Vitalidad en España elaborado por Zespri, que se presentó el pasado 10 de octubre en Madrid, el índice de vitalidad de los españoles es de 7,4. Estamos en un nivel medio-alto. Significa que el 50 % de la población se siente muy vital, el 45 % se siente vital con áreas de mejora y solo un 5 % no disfruta de esta vitalidad.

Teresa Baró presentando el estudio de vitalidad Zespri

Presentando los resultados del estudio de vitalidad Zespri

El estudio se ha realizado con la colaboración de Patricia Ramírez, psicóloga del deporte, Mireia Porta, nutricionista, y yo misma. Nuestra aportación ha sido identificar los pilares en que se basa la vitalidad, definir el concepto de vitalidad más allá de la definición que nos brinda el diccionario y establecer unos ítems para medir el índice de vitalidad de una persona. A partir de estos ítems se ha llevado a cabo un estudio poblacional en la población española de entre 16 y 75 años.

Viendo los resultados en detalle, apreciamos algunas diferencias curiosas entre sexos o por edad. Estas son las más significativas:

  1. El grupo con más vitalidad resultó ser el de los mayores de 65 años con un índice por encima de la media (7,8) mientras que son los más jóvenes los que tienen una vitalidad más reducida. Curioso ¿verdad? La línea es ascendente. A más edad más vitalidad.
  1. La vitalidad no es igual en las distintas partes del día. Toda la mañana es un momento de alta vitalidad, especialmente a primera hora. Cae en picado a última hora de la mañana y se recupera un poco a media tarde.
  1. La alimentación es una fuente esencial de energía positiva. Para un 70 % de la población los productos naturales y ricos en vitaminas son los que ayudan a tener este estado vital. Los mayores son los que más consumen alimentos frescos y naturales.
  1. La capacidad de adaptación y la facilidad para superar adversidades es uno de los pilares de la vitalidad. Y estas habilidades están más presentes en las personas mayores.
  1. También las personas mayores son las que tienen más recursos para automotivarse, frente a los que menos: los jóvenes de entre 16 y 34 años.
  1. Las diferencias por sexos se muestran en solo algunos aspectos. Uno de ellos es la realización personal. Un 52 % de los hombres dice sentirse realizado con las obligaciones diarias (trabajo o estudios) frente al 47 % de las mujeres. Sería interesante estudiar este tema más a fondo.
  1. También vemos que las mujeres muestran un mayor índice de socialización. Participan más en actividades compartida y en encuentros sociales.
  1. En cambio, en cuanto a la actividad física, los hombres y los jóvenes son los que consideraban estar más en forma para afrontar el día a día.
  1. La mayor parte de la población coincide en que la persona o personas que más vitalidad les aportan son ellos mismos. Pero en segundo lugar aparecen los hijos para la mujer, mientras que la pareja lo es para el hombre.

Vitalidad comunicativa

La comunicación puede ser un reflejo de la vitalidad de una persona. Y, al mismo tiempo, su estilo de comunicación realimenta su estado de ánimo.

Estos son algunos consejos para aumentar la vitalidad a través de la comunicación.

  1. Conserva la curiosidad del niño, pregunta, observa.
  2. Considera la posibilidad de nuevas relaciones, aunque no sean de tus círculos habituales.
  3. Demuestra a los demás alegría por verles y estar con ellos.
  4. Interésate por sus cosas. Procura comprenderles.
  5. Valora las virtudes de los demás más que sus defectos.
  6. Muévete con agilidad, mantén el cuerpo “encendido” para contagiar la vitalidad a tu alrededor.
  7. Levanta la cabeza, mira a los ojos, sonríe, tiende la mano.
  8. Tu tono de voz es el reflejo de tu actitud. Puedes elegir cómo te expresas.
  9. Practica el sentido del humor sin ofender a nadie.
  10. Ríete de ti mismo y de tus errores.

Gracias al apoyo de Zespri, hemos podido profundizar en el conocimiento de la vitalidad y también disponemos de una sencilla herramienta para medir nuestro índice de vitalidad, a la que podemos acceder en esta página web: https://www.zespri.eu/turecetadevitalidad/

Haz tu test y sigue los consejos. Merece la pena vivir mejor.