Música que incita a la violencia

Joan Caballero es funcionario y está trabajando en un proyecto financiado por la Generalitat de Catalunya sobre formas de radicalización de personas que ingresan en los llamados Grupos Urbanos Violentos (GUV) como los skinheads, hooligans o miembros de grupos de origen latino. El tema me resulta interesante como para compartirlo, y he aprovechado para hacerle unas preguntas y resolver alguna duda:

Afirmas que no es conveniente que los adolescentes escuchen música que incita a la violencia porque podrían replicar el mensaje. Hay muchos canales que emiten mensajes de agresividad como por ejemplo los videojuegos, los informativos o el cine. ¿La música tiene algún efecto especial sobre los jóvenes, tiene más poder que las otras vías de comunicación?

Sí es verdad que hay muchos canales que emiten mensajes de agresividad, de hecho muchos videojuegos famosos, como Ghost Recon, Arma3, CryEngine, y otros que ya se han convertido en clásicos, son utilizados por los ejércitos de todo el mundo para entrenar a sus tropas1; también los yihadistas han hecho sus versiones para intentar radicalizar a jóvenes y unirse a la causa del DAESH2.

Uno de los principales pilares que acercan al joven a la esfera de los GUV es a través de la música, a causa del hecho que es de los primeros canales que conecta con el joven con el ocio. Ligado a la música y al ocio encontramos indicadores como la indumentaria o la simbología, que acompañan estas relaciones socioculturales y donde los jóvenes participan en actitudes sociopolíticas que van formando su comportamiento y estilo de vida. No es malo ser heavy, punk, raper o skinhead. Forma parte de la expresión de una estética y forma de pensar transgresora. Pero sí es peligroso ser un skinhead nacionalsocialista (NS) o un rapero comunista porque implica llevar unos ideales violentos a la práctica. Llega un día que eres víctima o agresor, y ello implica pasar por comisaría, por el hospital o por el cementerio.

Hay organizaciones internacionales, ilegalizadas en España y en muchos países de Europa por vía judicial, que captaban a jóvenes para volverse fanáticos. Estos grupos son Hammerskin o Blood&Honour, de tendencia NS, que lanzan un mensaje de odio e intolerancia a través de las canciones. Estos dos grupos se crearon específicamente para promover ideología del odio a través de la música. Los GUV atraen a los jóvenes mediante una idea de violencia adornada de guitarras eléctricas y ritmos musicales. También producen sus propios videoclips; es más fácil trabajar la imagen y el sonido con una calidad muy aceptable y con poca inversión, que fabricar un videojuego que atraiga masas, debido a que la inversión supera los millones de euros.

¿De qué forma afecta el mensaje a las canciones a nivel psicológico? ¿Por qué crees que los jóvenes son un público especialmente sensible a estos espectáculos musicales?

El arte sonoro es mucho más poderoso que cualquier retórica escrita o hablada. Un joven suele tener como referencias culturales a cantantes o deportistas, con los que asociará qué piensan, visten o cómo se comportan sus ídolos. Porque, al fin y al cabo, se imita a quien se admira. Tal como defiende el Doctor Jon Illescas: […El número de seguidores que tiene cualquier estrella musical, es enorme frente a los que siguen a actores de cine o estrellas del deporte. Esta poderosa influencia se basa en el poder de atracción de la música durante la juventud3].

Estas hipótesis también tienen su base científica ya que la música no deja de ser una sucesión de señales acústicas que nuestros oídos recogen y envían al cerebro. Una vez han llegado son codificadas dando un significado, siendo necesario que participen las emociones para traducir estos sonidos en una cosa comprensible. Y es en este momento que se activan las áreas del cerebro encargadas de la imitación y la empatía, las llamadas neuronas espejo. A través de las neuronas espejo, las personas pueden vivir tanto una experiencia vicarial como a poder desear vivir en primera persona. La música crea lazos sociales porque nos permite compartir sentimientos.

¿Hay músicas de derechas y de izquierdas?

Muchos grupos de poder de todas las tendencias ideológicas tienen en cuenta este detalle, que no dejan al azar, potenciando la música para transmitir un mensaje más profundo que va cargado con una filosofía o declaración de intenciones. La composición musical en los GUV deja de ser una simple canción de rock o de música rap, para transformarse en rock anticomunista o rap proletario. Los conciertos de música politizada son el mejor canal para la distribución de material ideológico.

Hay un patrón típico de comportamiento que se sigue cuando un joven tanto de tendencia nacionalsocialista (NS) como de ultraizquierda acude a un acontecimiento musical o deportivo. Allí encontrará merchandising ideológico y simbólico para comprar. Muchos autores como Carles Viñas, David Docal, Antonio Salas, David Madrid, José María Aguilar, coinciden en el hecho que los conciertos o estadios de fútbol, son lugares idóneos para la venta de material que no encontramos en los canales de distribución convencionales. Los grupos ultra o hooligan colocan sus paradas muchas veces dentro del estadio de fútbol con el conocimiento o no de la Directiva del Club, y venden principalmente fascines, bufandas, camisetas, banderolas, adhesivos y material relacionado con el grupo para financiarse como tal. También está la venta de cd’s de música que en muchas ocasiones no están registrados, principalmente porque sus letras incitan al odio, el racismo, la intolerancia, la xenofobia… Como ejemplo cito el siguiente párrafo de la canción Eh negro!, del grupo musical NS, División 250: […¡Eh negro vuelve a la selva, Europa es blanca y no es tu tierra! ¡Stop inmigración! ¡Sieg Heil!…]. Aunque tenga más de 20 años, esta canción continúa siendo un referente para los jóvenes amantes del género R.A.C. (Rock anticomunista).

¿Qué es lo que más atrae a los jóvenes, el contenido de las letras, la música, la puesta en escena…?

La sensación de formar parte de algo más grande, de un grupo, una manada de jóvenes que tienen la fuerza en la calle, donde la gente se aparta de ellos cuando van todos juntos, de sentirse soldados por una causa, que ellos son los actores principales. Estos sentimientos les llegan al alma, a las emociones, son su leitmotiv para levantarse cada mañana. Muchos de ellos son jóvenes que, por el mero hecho de llevar una estética muy agresiva, con tatuajes muy violentos a la vista, se estigmatizan y son rechazados por la sociedad. Sus canciones hablan muchas veces de este rechazo social. Pocas empresas contratarían a una persona licenciada que lleva tatuada en el cuello una esvástica o la hoz y el martillo.

El joven de tendencia agresiva, mediante las canciones, siente que alguien le comprende, que hay más jóvenes como él, y que la sociedad está en contra de lo que todos ellos como grupo sienten. La sociedad les condena por su forma de pensar y de hacer, entonces, lo mejor es agruparse y luchar contra una sociedad que los quiere exterminar. Solamente hace falta acercarse a algún fórum NS o de ultraizquierda, leer alguno de sus fanzines o escuchar su música para ver qué pensamos de la sociedad en general y cómo lanzan continuamente un discurso victimista, quejándose de manipulaciones policiales y políticas contra ellos. Cada vez que detienen al miembro de un GUV, es tratado como un preso político, una víctima, aunque haya matado a otro (donde la víctima normalmente es un antagónico o un enemigo de la causa).

¿Se podrían considerar las canciones que incitan a la violencia también como expresiones artísticas? ¿Crees que el mensaje de las canciones está amparado por la libertad de expresión? ¿Crees que deberían censurarse determinadas letras? ¿O determinadas músicas?

Estos últimos años se han dado diversos casos, relacionados con acusaciones a cantantes de la llamada música revolucionaria y antifascista, más conocida como Rap Político o Rap Revolucionario. En noviembre de 2016 fueron detenidas 13 personas por orden de la Audiencia Nacional a declarar por presuntos delitos de enaltecimiento del terrorismo, del odio, de conspiración y provocación contra las instituciones del Estado. Los artistas y músicos del movimiento de ultraizquierda suelen llamar represaliados a aquellas personas detenidas por hacer manifestaciones o actos constitutivos de delito de odio. El nexo común es que todos pertenecen a una idea, o un partido, o sindicato de carácter revolucionario de tipo ultraizquierda. Con lo que podemos encontrar una clara tendencia musical en personas a las que les gusta el ambiente de tipo ultraizquierda antifascista como antisistema y encontramos multitud de grupos musicales de referencia, y muchos de ellos con polémicas por sus letras o actos fuera de los escenarios. El mismo patrón pasa para los grupos NS.

En un concierto de un grupo llamado Inadaptats, ante 5.000 personas, una de sus canciones, Escamot, su letra no deja ningún género de dudas que habla de un terrorista que pierde a un compañero en un enfrentamiento armado y que debe continuar la lucha matando. Hasta aquí le ampara la libertad de expresión, pero cuando Álex, que es el cantante, dice lo siguiente antes de empezar la canción, empieza el análisis de hasta dónde llega la libertad para decir lo que queramos: [...nuestra historia está escrita con sangre, la mayoría de veces con sangre de los camaradas que han caído en combate. Defendiendo y construyendo esta tierra, nuestra cultura para un nuevo futuro. Pero ¡además! De Joan Carles Monteagudo, també a Toni Villaescusa, a Félix Goñi, Gustau Muñoz, a todos los presos y todos los caídos en combate, el mejor homenaje, ¡la victoria!...]. En el momento de acabar la canción el cantante corea al público a gritar la frase, visca la terra lliure, donde el público acaba respondiendo Visca Terra Lliure.

Parece una frase sin ningún contenido, pero las personas que homenajea el cantante son las siguientes: Joan Carles Monteagudo Povo, ex miembro de Terra Lliure y líder del Comando Barcelona de ETA que atentó contra la caserna de la Guardia Civil en Vic provocando la muerte de diez personas (tres de ellos niños) y cuarenta y cuatro heridos, posteriormente murió en un tiroteo cuando lo querían detener. Antoni Villaescusa y Félix Goñi alias Bruc, ambos miembros de Terra Lliure que murieron en distintas fechas y lugares manipulando artefactos explosivos. Gustau Muñoz, un menor de edad que murió a tiros de la policía al acabar la manifestación del once de septiembre de 1978.

Muchas canciones animan a jóvenes a pegar a homosexuales, negros, prostitutas, a aquellos que piensan ideológicamente diferente, a empezar la verdadera revolución, pero mediante la violencia física. Son estas formas de camuflar un discurso del odio a través de una canción, que nos hace cuestionar incluso donde se encuentran los límites artísticos y dónde comienza el delito. En muchas entrevistas analizadas, los cantantes de estos grupos de música politizada, afirman que no es el objetivo ganar dinero, sino transmitir el mensaje. Muchas veces se censuran canciones de forma acertada, pero a veces no, y esto les da más fuerza a los GUV para reafirmar este victimismo y persecución.

1.http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/24/navegante/1353748913.html

2.http://www.lavanguardia.com/politica/20150723/54433565626/la-guardia-civil-detecta-el-uso-de-videojuegos-para-captar-jovenes-yihadistas.html

3. Tesis Doctoral: Industrias culturales y juventud en el sistema-mundo; el videoclip mainstream como mercancía y reproductor de ideologia. Jon Emanuel Illescas Martínez. Universitat d’Alacant. 2014.