Encantar con el discurso

Raül Ramos, diseñador y fundador de Cocolia, organizador y presentador del Blanc Festival me decía: “No es suficiente con ser un buen diseñador. Hay que saber explicar, hay que convencer, hay que vender.”

Por eso, las Masterclass de este año estaban dedicadas a habilidades que todo profesional necesita y que nadie le enseña. Laura Ribas, la brillante experta en márquetin digital les dio las estrategias para vender a través de la red. A mí me correspondió iniciar el Festival con la Masterclass “Encantar con el discurso” dedicada a las habilidades personales.

Teresa Baró - Habilidades de comunciación

Blanc Festival 2016

Estas fueron las 10 claves para los diseñadores que asistieron al Blanc Festival 2016.

  1. Cuestión de seducción.
  2. Quién convence eres tú.
  3. El prestigio te precede.
  4. Potencia tu carisma. Sé diferente. Sé memorable.
  5. La presentación no es una cápsula hermética.
  6. La palabra, a la razón. El gesto, al corazón.
  7. Las emocionales se contagian.
  8. Diseña. Ensaya.
  9. El cansancio y el aburrimiento matan el interés.
  10. Comunícate de una forma humana.

Muchos otros consejos se quedaron para una nueva ocasión. Ante diseñadores expertos, nada tengo que decir sobre la calidad de sus presentaciones visuales en powerpoint, keynote o cualquier otro formato, ¡ni de broma! Para mí la clave está en la capacidad de seducción. Y estuvieron de acuerdo conmigo. Eso dijeron.

Un asistente me confesó al final de la conferencia que era justo lo que necesitaban: un poco de ánimo, saber que se puede mejorar en las habilidades de comunicación, superar la timidez y la rigidez técnicoprofesional. Un diseñador del sector “escéptico” que todo público tiene formuló abiertamente “la pregunta”, esta que planea siempre como una amenaza en todas las formaciones en habilidades de comunicación y relación: ¿Cuando utilizamos estas herramientas de seducción, hasta qué punto estamos engañando, manipulando, creando una imagen falsa de nosotros mismos?

Para mí, la respuesta es clara. Si el producto que vendes no es bueno, tarde o temprano tu cliente se da cuenta y tu capacidad de seducción no sirve de nada. Además, ser seductor no es una cuestión de aplicar unas técnicas de manera puntual sino que es una actitud vital que se puede entrenar y potenciar. Cuando adoptas esta actitud de manera habitual ya no falseas: ya eres así.

Y, por último, que haya oportunistas, estafadores, charlatanes y otros especímenes que encantan con el discurso de manera fraudulenta, no me preocupa tanto como la posibilidad de que excelentes profesionales no consigan sus objetivos por falta de herramientas, por desconocimiento de unas habilidades básicas que deberían enseñarse en la escuela y por haber recibido una educación que ha potenciado la humildad, la discreción, la obediencia y el silencio.