Las relaciones olfativas

Los olores que percibimos nos dan información tanto de los espacios por donde nos movemos como de las personas con quien nos relacionamos. Y no hay que olvidar que somos animales mamíferos: tanto si son naturales como artificiales, los olores influyen en nuestro comportamiento y en nuestras relaciones.

El olfato también influye en nuestro entorno laboral, y hay que tenerlo en cuenta para que contribuya a generar un buen clima de trabajo.

Identificamos a las personas por el olor que desprenden, por su huella olfativa. Debemos ser conscientes de cómo olemos, es una información que emitimos y que las otras personas captan.

El mal olor corporal o un exceso de perfume provocarán falta de conexión porque quien sufra estos olores fuertes se sentirá emocionalmente distante. Y no puede cerrar la nariz para evitarlos. Un problema de este tipo nos dará mala imagen personal y puede acabar afectando a la imagen de nuestra empresa.

Para evitar esto, es recomendable unos buenos hábitos de higiene y en caso de usar colonias, buscar una fragancia compatible con nuestra huella olfativa y que sea suave. Es recomendable ser discreto y no abusar de aromas demasiado intensos o penetrantes, tanto para no enmascarar el propio olor como para no invadir el espacio del otro ni cargar el ambiente en sitios cerrados.

Y en relación con los espacios, también hay que estar atentos a los olores en las dependencias en que trabajamos y que compartimos con los compañeros. Hay que tener cuidado y no abusar de ambientadores, y procurar no comer en lugares no destinados a ello para evitar olores inoportunos en espacios profesionales.

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Encontrarás más consejos sobre los olores en este video del programa A punto con la 2 de TVE (27/6/16).